El otoño trae cambios meteorológicos en México, caracterizados por ráfagas de viento impredecibles. En la construcción, estas variaciones representan un desafío para la seguridad. En altura, la estabilidad sostiene el éxito del proyecto y protege al personal. Subestimar la naturaleza es peligroso, por lo que resulta indispensable implementar medidas preventivas para reducir la probabilidad de sufrir accidentes en andamios debido a condiciones ambientales adversas.
En UCMER, comprendemos las preocupaciones de ingenieros, arquitectos y contratistas ante el clima otoñal, y sabemos que la prevención es una exigencia técnica y legal. El viento ejerce presiones laterales capaces de desestabilizar torres si no están sujetadas adecuadamente. Por ello, compartimos los protocolos de seguridad, la normativa mexicana y los criterios técnicos para evitar accidentes en andamios en tus obras.
El impacto del viento en los andamios de trabajo

El viento es una fuerza dinámica sobre estructuras temporales en altura. A diferencia de las cargas estáticas, la fuerza eólica genera cargas horizontales que varían en intensidad y dirección. Cuando las ráfagas impactan una torre, transmiten energía que busca inclinar o desplazar la estructura. Subestimar este fenómeno puede provocar emergencias, pues una ráfaga moderada a nivel de suelo puede representar una fuerza considerable a mayor altura.
El peligro radica en la vibración e inestabilidad. Si la estructura carece de arriostramiento diagonal y nivelación, las oscilaciones por viento pueden aflojar uniones, desfasar apoyos o desplazar plataformas. Asimismo, las ráfagas pueden derribar herramientas sueltas, convirtiéndolas en proyectiles. Comprender esta dinámica es clave para prevenir graves accidentes en andamios provocados por ráfagas intempestivas.
Una torre no sujeta a fachada puede volverse inestable cuando su altura excede cuatro veces la dimensión menor de su base. Cuando el viento sopla sobre una torre que sobrepasa esta proporción sin aseguramiento, el riesgo de vuelco aumenta. Evaluar las condiciones del viento es determinante para reducir el riesgo de accidentes en andamios durante temporadas eólicas.
Protocolos de anclaje físico a fachadas según la altura
Para contrarrestar las fuerzas del viento y asegurar la estabilidad, el recurso técnico por excelencia es el anclaje físico a elementos resistentes. Los amarres transmiten las cargas del andamio hacia la estructura firme. En UCMER enfatizamos que ningún andamio elevado debe utilizarse sin amarres cuando las condiciones climáticas representan un riesgo.
El patrón de anclajes debe responder a criterios precisos según la altura y las especificaciones del fabricante. De manera general, deben considerarse los siguientes puntos:
- Primer nivel: colocarse entre 3.00 y 4.00 metros de altura desde la base.
- Continuidad vertical: evitar dejar dos niveles consecutivos de plataformas sin anclaje.
- Nivel superior: garantizar un anclaje efectivo en el módulo que alcance la altura correspondiente de la fachada.
- Proximidad a nudos: fijar los amarres cerca de la unión entre montantes y largueros, de forma perpendicular a la estructura.

La sujeción debe hacerse en elementos con capacidad portante, como columnas de concreto armado, trabes o muros de carga. Dependiendo de la estructura, pueden utilizarse tacos expansibles mecánicos, químicos o sistemas de fijación adecuados.
En torres elevadas también es necesario considerar los vientos de refuerzo correspondientes. Una correcta instalación y revisión de los puntos de anclaje ayuda a prevenir accidentes en andamios derivados de movimientos, desplazamientos o colapsos.
¿Cómo afectan las lonas y mallas de protección a los andamios?
En obras urbanas se colocan mallas o lonas perimetrales para evitar la caída de escombros o herramientas a la vía pública. Sin embargo, estos recubrimientos modifican el comportamiento aerodinámico de la estructura.
Al cubrir la cara exterior del andamio, se incrementa la resistencia al viento y pueden aumentar las fuerzas que actúan sobre sus componentes. Esta carga se transmite a los tubos, las uniones y los anclajes.
La carga varía según el material:
- Lonas tupidas: funcionan como una barrera que limita el paso del aire. Son útiles para determinadas actividades, como trabajos con agua o pintura, pero pueden generar mayores cargas de viento sobre el andamio.
- Mallas tipo mosquitera: permiten el paso de parte del flujo de aire. Su efecto sobre las cargas depende de la permeabilidad del tejido y de las condiciones del viento.
Un error común es colocar lonas sobre una torre calculada para trabajar al descubierto sin revisar sus condiciones de anclaje. Si el fabricante no contempla la instalación de mallas o lonas, debe realizarse una evaluación técnica para determinar si es necesario añadir amarres o refuerzos.
Sin las medidas adecuadas, el viento puede comprometer los puntos de fijación y la estabilidad del andamio, aumentando el riesgo de accidentes en andamios.
¿Cuándo suspender labores en alturas por ráfagas de viento?

La STPS regula la seguridad laboral mediante la NOM-009-STPS-2011, Condiciones de seguridad para realizar trabajos en altura. Esta norma establece las condiciones que deben cumplirse para proteger a los trabajadores y prevenir accidentes en andamios durante las actividades en altura.
Dentro de sus disposiciones, se contempla la interrupción de los trabajos en altura cuando las condiciones climáticas representen un riesgo para la seguridad del personal. Esto incluye situaciones como tormentas eléctricas, lluvias y ráfagas intensas de viento.
Como referencia técnica, se recomienda suspender labores cuando las rachas alcanzan o superan los 50 km/h. A estas velocidades aumenta el riesgo de pérdida de equilibrio, desplazamiento de objetos y movimientos inesperados de la estructura.
En UCMER aconsejamos:
- Monitorear el viento: utilizar anemómetros para conocer las condiciones en obra.
- Asegurar las herramientas: retirar o amarrar los objetos que permanezcan sobre las plataformas antes de desalojarlas.
- Realizar una inspección posterior: revisar la estructura después de un vendaval antes de permitir que el personal vuelva a trabajar.
Estas acciones permiten mantener condiciones de trabajo más seguras y reducir el riesgo de accidentes en andamios ante vientos fuertes.
¿Cómo UCMER te ayuda ante imprevistos climáticos?

Los imprevistos climáticos del otoño no deben detener tus proyectos ni comprometer la seguridad de tu personal. La clave para afrontar la temporada eólica radica en contar con un proveedor que ofrezca equipo adecuado y respaldo técnico.
Nuestro equipo brinda soluciones integrales de andamiaje adaptadas a las necesidades de cada obra. Nuestra propuesta incluye:
- Sistemas variados: andamios tradicionales y multidireccionales de alta resistencia, ideales para configuraciones complejas que requieren estabilidad y arriostramiento.
- Accesorios de nivelación: tornillos base niveladores ajustables, tornillos tipo U, coples soldados y plataformas antideslizantes.
- Asesoría técnica: orientación sobre la configuración y los amarres requeridos de acuerdo con las características y altura del proyecto.
- Renta flexible: modalidades por semana, quincena o mes, con entregas en obra en Querétaro.
¿Necesitas andamios seguros y resistentes para tu obra en Querétaro?
En UCMER estamos listos para acompañarte en tu construcción o mantenimiento industrial. No dejes la seguridad de tus trabajadores al azar durante esta época de ráfagas otoñales.
Si buscas equipo certificado, accesorios de alta resistencia y asesoría técnica, contáctanos para cotizar tu proyecto con esquemas de renta adaptados. Visita nuestras instalaciones en Santiago de Querétaro, llámanos al 442 394 5041 o escríbenos a ventas@andamiosucmer.com.mx
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué hacer si el viento aumenta durante una jornada de trabajo?
Lo primero es suspender las labores en altura, asegurar herramientas y materiales y mantener al personal fuera de la estructura hasta verificar que las condiciones sean seguras.
2. ¿Quién debe revisar un andamio después de un vendaval?
La revisión debe realizarla una persona capacitada para verificar que la estructura conserve sus condiciones de seguridad antes de volver a utilizarla.
3. ¿Qué riesgos existen al trabajar en un andamio sin anclajes?
La falta de anclajes puede favorecer movimientos, desplazamientos o incluso el vuelco de la estructura ante cargas de viento.
4. ¿Cómo puedo saber si mi andamio necesita refuerzos adicionales?
Debe evaluarse la configuración, altura, ubicación y condiciones de la obra, además de considerar elementos como lonas o mallas que puedan aumentar la carga del viento.
5. ¿Qué debo considerar antes de rentar un andamio para una obra?
Conviene revisar las características del proyecto, la altura de trabajo, el tipo de estructura necesaria y los accesorios requeridos para garantizar una instalación adecuada



